Claves:
- Consumo de los hogares sigue liderando el crecimiento.
- Ventas de bienes durables crecieron 39%.
- Importaciones de maquinarias y equipos tuvieron un aumento record de 44% en julio y 48% en primera semana de agosto.
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Las cifras coyunturales de actividad muestran que la economía chilena sigue acelerando el paso. Según nuestras estimaciones, el Imacec del mes de Julio superará el 7,5%, lo que constituiría el registro más alto de los últimos 6 años.
El consumo sigue siendo el frente más dinámico. Las ventas del comercio minorista mantuvieron el acelerado ritmo de crecimiento que muestra desde marzo de este año. En esta oportunidad el aumento fue de 18,5%, con un aumento de 39% en bienes durables y de 14,3% en no durables. Las ventas de supermercados, por su parte, aumentaron en 12,7%.
Pese al impacto positivo que ejerce sobre la actividad económica, este ritmo de expansión del consumo no es sostenible en el mediano y largo plazo sin generar desequilibrios entre gasto y PIB. De hecho, las ventas de durables en el mes de julio, aunque siguieron siendo sumamente expansivas, tuvieron una incipiente tendencia a moderar su vertiginoso crecimiento. El alza de meses anteriores superó el 40%, que equivale a duplicar su crecimiento histórico. Nuestras estimaciones apuntan a que en diciembre el ritmo de crecimiento de las ventas de bienes de consumo estará en rangos más cercanos al 10%, en lugar del 18,8% de julio.
Los demás indicadores sectoriales también dan cuenta de la fuerza que arrastra el gasto interno. La generación de energía eléctrica subió a 9,9%, lo que no se observaba también desde fines de 2004, en que la economía crecía a un ritmo de 8,5%. La producción minera creció en 7,6%, sorprendiendo positivamente debido a la casi nula expansión observada en la primera mitad del año.
El frente manufacturero aportó un aumento de 3,3% en la producción, por efecto la de mayor demanda interna, la recuperación de las zonas dañadas por el terremoto y también un favorable comportamiento de las exportaciones de alimentos, bebidas y tabaco. También el sector está en un proceso de recuperación de inventarios, que colabora positivamente en la actividad productiva.
Los indicadores que van con un mes adicional de rezago (junio), ratifican la velocidad de crucero de la economía. La distribución de servicios básicos (energía, gas y agua) creció en 9,9% en junio, y el índice de actividad de la construcción (Imacon), en 7,4%.
La inversión, por su parte, sigue también el curso previsto. Las importaciones de bienes de capital, que representan el grueso de la inversión en maquinarias y equipo, registraron un aumento de 44% en julio y de 48% en la primera semana de agosto.
Qué esperamos para el tercer trimestre
Las cifras preliminares del mes de julio permiten prever que el tercer trimestre crecería por sobre el 6,5%. Las cifras del mes de agosto serán importantes para calibrar el ritmo de crecimiento de la economía chilena, libre del efecto del mundial de fútbol en el consumo de los hogares. Los efectos del sismo de febrero habrán también moderado su impacto en la canasta de gasto de los hogares.
En todo caso, el consumo privado seguirá creciendo fuertemente, aún cuando se vea una moderación hacia fines de año. Por de pronto, las bajas tasas de interés, la apreciación cambiaria y la el acelerado proceso de creación de empleos están explicando en lo medular este desarrollo. Todos estos elementos indican que la política monetaria deberá seguir hacia una mayor neutralidad, debido a que el crecimiento potencial del PIB de Chile es de 5% o 5,5% y el gasto está creciendo muy por sobre esa referencia.

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