NOW! es una iniciativa de la Cámara de Comercio de Santiago que busca identificar señales y tendencias emergentes para traducirlos en escenarios potenciales de nuevos negocios para los próximos 10 años.
La encuesta realizada por la CCS y Kawesqar, concluyó que el 38% de los encuestados destinará estos recursos para costear productos de primera necesidad, mientras que el 20% pagará préstamos. En promedio, los cotizantes estiman que los recursos financiarían 4 meses de gastos de 2020.
De acuerdo a una encuesta realizada por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y Kawesqar entre 440 personas en Santiago y regiones (4,7% de error muestral al 95% de confianza), un 72% de los mayores de 25 años prefiere como primera opción de ayuda el retiro del 10% de los fondos individuales de pensiones.
La proporción se incrementa significativamente a medida que disminuyen los ingresos, llegando al 80% en el grupo socioeconómico D, casi 20 puntos más que en el segmento C1. A gran distancia se ubica la preferencia por subsidios directos, del tipo bonos, con un 26% promedio, que cae hasta el 18% en el grupo D. Le siguen las facilidades de créditos sin intereses garantizados por el estado (21%), subsidios para arriendos (20%), exenciones temporales de impuestos (16%) y, por último, el retiro de fondos de pensiones, pero postergando la jubilación para recuperarlos en el tiempo (10%).
La intensión de retiro por parte de los cotizantes es mayoritaria: en promedio, el 82% de los encuestados indica que lo haría (86% en el segmento D), con igual proporción entre personas que actualmente están ocupadas y quienes están sin empleo.
De cualquier forma, es probable que dicha proporción aumente en la medida en que se perciban mayores costos de mantener el 10% en las cuentas individuales en lugar de retirarlos. Ese mayor costo proviene principalmente de la percepción de que un retiro de tal magnitud de fondos del sistema perjudicará la valorización de los remanentes y del hecho de que el retiro se beneficiará de la exención de impuestos.
En relación al destino que darán las personas a los recursos, un 60% indica que los utilizará para la compra de alimentos y productos de primera necesidad, como medicamentos y artículos de higiene personal, mientras que el 38% señala que usará una parte para el pago de servicios básicos, como agua, electricidad y gas.
Más abajo, un 20% financiará el pago de créditos, con mayor intensidad en segmentos ingresos medios-altos (en torno a 25%), y un 11% utilizará los recursos para pagar servicios de educación (como colegios y universidades), misma preferencia que muestra el realizar mejoras al hogar.
Si bien la mayor parte de los recursos será destinado claramente a consumo y al pago de obligaciones, también hay un componente en materia de ahorro e inversión, aunque comparativamente menor. Un 16% indica que destinará parte de los recusos a instrumentos de ahorro e inversión financiera, mientras que el 19% espera invertir en un negocio o emprendimiento. Este último componente es muy importante desde el punto de vista de estrategia económica, ya que, a diferencia del consumo corriente, es un destino de gasto que despliega capacidad de generación de ingresos a futuro, y apoya el componente de sostenibilidad de las medidas. Es, además, el destino más alineado con el propósito natural de los recursos ahorrados para la pensión de jubilación.
En el ámbito del ahorro específicamente, los segmentos de mayores ingresos concentran la mayor parte de la intencionalidad: el 36% de las personas del segmento C1 y el 26% de las del C2 indican que utilizarán estos instrumentos, mientras que en los grupos C3 y D esta proporción baja al 7 y 10 por ciento, respectivamente.
En el caso de la inversión en emprendimiento, el grupo C2 anticipa por lejos la mayor propensión, con un 33%, frente al 21% del C1, 15% del C3 y 10% del D.
Desde el punto de vista del consumo, se espera que la medida se traduzca en un incremento muy significativo en la demanda de corto plazo, donde la mayor parte de este aumento irá a dar a las mismas categorías que han tenido mayor actividad desde que se inició la pandemia (alimentos y primera necesidad), mientras que la compra de vestuario y calzado (4% de los encuestados), y durables como equipamiento de hogar (5%) y automóviles (2%), percibirá efectos muy moderados. El consumo de servicios aparentemente no recibirá impactos relevantes de mayor demanda, sino más bien del pago de cuentas por servicios ya contratados.
En el rubro alimentación y bienes básicos, la intensidad de gasto será muy superior en los segmentos de menores ingresos, como el D, donde un 80% declara la intensión de destinar recursos del retiro de pensiones. A medida que aumenta el nivel de ingreso cae la propensión a gastar estos fondos en ese destino: a un 61% en el grupo C3, 47% en el C2 y 34% en el C1. Algo similar ocurre con el pago de servicios básicos: 44% en el C3 y D, y 21% en el C1.
Si se analiza separadamente a las personas actualmente ocupadas y a las desempleadas, se observan claramente dos patrones: un perfil de gasto de los recursos del retiro del 10% mucho más concentrado en alimentación y productos de primera necesidad en los desempleados, y otro con alguna mayor intensidad en inversión, ahorro y mejora del hogar entre los empleados.
Pese a los cambios de intensidad de preferencias de gasto entre perfiles socioeconómicos y de condición laboral, en todos los casos la mayor intención de compra corresponde al rubro alimentación. A partir de ahí surge el pago de acreencias entre personas de menores ingresos y desempleados e instrumentos de ahorro en mayores ingresos y trabajadores con empleo.
Si bien estos indicadores no permiten estimar por sí mismos el volumen de recursos que irá a dar a cada categoría, preliminarmente estimamos que se podrían destinar en torno a un 45% del total de los fondos retirados a consumo de bienes, lo que tendrá impacto en las ventas del comercio y en los indicadores de actividad económica de los próximos meses.
De este modo, y dependiendo de los montos que finalmente sean retirados por los cotizantes, estimamos que la inyección de demanda en el mercado de bienes podría llegar a unos US$ 8 mil millones, cuya mayor parte será ejecutada durante los primeros 4 meses.
En efecto, de acuerdo a los mismos encuestados, los fondos que podrían recibir alcanzarían para cubrir en promedio poco más de 4 meses de gasto familiar.
Este dinero se iría más rápido en el caso de los hogares de menores ingresos (3,6 meses promedio).
No obstante, dado que el proyecto aprobado amplía a 12 meses el plazo para realizar el retiro, es posible que la carga temporal del uso de los recursos se distribuya en un plazo más largo.
1 Trabajo de campo realizado por Kawesqar entre el 14 y el 19 de julio de 2020.
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El «Road Show de Herramientas para el Comercio Electrónico», se realizó este jueves 30 de julio, en versión online y con acceso gratuito. Si deseas ver el encuentro en nuestro canal Youtube, haz click aquí
Este 9 de julio de 2020, se realizó el seminario web Fashion Online, el gerente de Estudios de la CCS, George Lever, en su exposición señaló que el sector enfrenta dos fenómenos importantes; una sensación de incertidumbre que afecta más a cierta categoría de productos y el hecho que impacta con mayor fuerza a las mujeres, que es el segmento más intenso en compras de productos del área fashion.
Lever agregó que » el 52% de los encuestados dice haber dejado de comprar vestuario y zapatos, un 87% ha dejado de comprar productos más caros por ahorrar y más de la mitad dice haber adquirido más alimentos de los que necesita».
Fashion Online 2020 contó con más de mil inscripciones y destacados speakers que dieron a conocer tendencias, innovaciones, desafíos y nuevas prácticas del mercado de la moda y belleza en el canal online.
El Comité de Comercio Electrónico de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) realizó la segunda versión del seminario “Fashion Online”, encuentro del sector que busca dar a conocer estrategias y las últimas tendencias, innovaciones y nuevas tecnologías del mercado de la moda y belleza en el canal online a nivel internacional y local. Ver seminario completo aquí en canal YouTube CCS.
De acuerdo con las cifras de la CCS, se trata de un segmento de enorme potencial que, hasta el año pasado, movía más de US$ 300 millones anuales en nuestro país y crecía a tasas de dos dígitos.
En la apertura del encuentro, en formato webinar, el gerente general de la CCS, Carlos Soublette, señaló que “sabemos que el mercado de la moda y belleza debe ser uno de los subsectores más golpeado en tiempos por la pandemia, pero también sabemos que el comercio electrónico no volverá a retroceder al tímido 5% a 6% de las ventas totales del comercio del año pasado”. Agregó que “hoy el problema del día es la logística del despacho, que ha crecido hasta 5 veces respecto de lo que se transaba hace un año y -si bien no es suficiente para la sustentabilidad de las empresas- es una luz de esperanza que esperamos seguir impulsando y aprender”.
Por su parte, el gerente de Estudios de la CCS, George Lever, describió el momento como “una difícil coyuntura, que ha afectado a todos los actores: Empresas, consumidores y hogares”. Agregó que la situación ha producido un fuerte cambio en los hábitos de consumo, en la estrategia de las empresas y en las inversiones. La última medición sobre el sentimiento de los consumidores revela un fuerte aumento de sentimientos negativos: Incertidumbre, confusión, estados de impotencia.
El economista explicó que “el sector enfrenta dos fenómenos importantes, por una parte la sensación de incertidumbre que afecta más a cierta categoría de productos y el hecho que impacta con mayor fuerza a las mujeres, el segmento más intenso en compras de productos del área fashion”. Adaptándose a la nueva rutina de vida, cargada de incertidumbre, un 52% de los encuestados dice haber dejado de comprar vestuario y zapatos, un 87% ha dejado de comprar productos más caros por ahorrar y más de la mitad dice haber adquirido más alimentos de los que necesita.
Ante la pregunta sobre si los cambios continuarán una vez terminada la pandemia, un 40% piensa que se extenderán más allá de la crisis sanitaria y un 70% piensa que visitará con menos frecuencia los centros comerciales. Todo esto se ha traducido en un crecimiento explosivo del comercio electrónico “que no habíamos visto nunca, con tasas de uso históricas”, concluyó Lever.
El seminario Fashion Online abordó, además, materias relacionadas al enfoque de género en la moda, los desafíos del “Hecho en Chile”, los desafíos de la belleza y los perfumes online, social selling, las claves de la logística en el eCommerce y la importancia de la data para el fashion retail.
La crisis Covid-19 ya muestra sus consecuencias sobre el mercado laboral, el cual ya se anticipa un crecimiento del desempleo que podría llegar a dos dígitos hacia fines de año. Ya en Estados Unidos la tasa de desempleo es histórica con un 14.7%.Inscríbete aquí en el seminario de fuerza laboral chilena.
Algunos de estos empleos se recuperarán después de la crisis, pero otros desaparecerán o se transformarán radicalmente,como resultado de la automatización, sustitución por tecnologías digitales o por cambios profundos en la organización del trabajo.
La CCS y Achiga lanzan guía para reforzar seguridad e higiene en la entrega de alimentos preparados entregados a través de delivery, como complemento al protocolo para la distribución de productos comercializados por eCommerce. Descarga la guía
La comercialización de alimentos preparados, despachados a través de delivery, representa hoy la única forma de venta de los restaurantes que están funcionando mediante este sistema. Una modalidad que les permite sortear en parte la crisis económica que ha golpeado con fuerza al sector debido a la pandemia, aun cuando sólo significa el 15% de los ingresos que obtienen en tiempos normales. Según cifras del INE, en abril las ventas de restaurantes y servicios de comidas cayeron en un 61%, profundizando el complejo escenario que ya se arrastraba desde octubre del año pasado.
Dada la importancia que tiene en la actualidad el delivery para los locales de comida y para la población, es que la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga) elaboraron una guía de buenas prácticas de seguridad e higiene con medidas específicas para la preparación y distribución de alimentos preparados, con el objetivo minimizar los riesgos de contagio de Coronavirus, y proteger la salud de los clientes, personal de restaurantes y repartidores.
Con esta guía, Achiga y la CCS buscan reforzar las medidas de seguridad sanitaria durante el proceso de elaboración y despacho de alimentos, de manera que toda la cadena siga en forma estricta las recomendaciones vigentes de las autoridades de salud y las normativas de seguridad alimentaria.
“Considerando que el delivery es la única forma que tenemos de funcionar en este momento, hemos querido reforzar las acciones para garantizar el total cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad impuestas por la autoridad, y reducir al máximo el riego de contagio del Coronavirus en las etapas de elaboración y distribución de los alimentos preparados”, indicó Máximo Picallo, Presidente de Achiga.
A su vez, el Presidente de la CCS, Peter Hill, agregó que es “indispensable mantener activo el acceso de los hogares a los servicios de alimentación, así como los más de 400 mil empleos que provee el sector, lo que requiere del máximo de responsabilidad sanitaria de parte de todos los actores que participan en esta cadena de consumo”. Al respecto, destacó que esta guía “contribuirá a consolidar las buenas prácticas que ya han adoptado con éxito las empresas del rubro”.
LAS MEDIDAS
La guía de entrega por delivery contempla medidas y recomendaciones en cuatro etapas:
A) Al tomar el pedido
Se recomienda que las empresas habiliten, si aún no disponen de ello, el pago online a través de la web, app propia o app de plataforma de reparto asociada para evitar que los pedidos se paguen en efectivo o con tarjeta en el momento de la entrega.
Si se desea aportar propina al repartidor, se recomendará a los usuarios que se realice de manera electrónica a través de las aplicaciones/web que se hayan habilitado, para reducir las posibilidades de contacto entre usuario y repartidor.
Para asegurar la entrega sin contacto, se debe solicitar al cliente instrucciones acerca de la forma y lugar específico en que recibirá el pedido.
B) Al preparar los alimentos
Se deben observar todas las medidas de seguridad alimentaria durante la preparación de los alimentos, incluyendo el uso de mascarillas y guantes al manipular y preparar alimentos, lavado frecuente de manos y sanitización de superficies que entren en contacto con alimentos, así como dispositivos y utensilios empleados para su preparación. Estos procedimientos se deben realizar al menos una vez cada 60 minutos.
Las áreas destinadas a la preparación de alimentos deben estar aisladas y separadas de las zonas de entrega a los repartidores.
Una vez preparado un pedido, debe ser sellado correctamente.
Se deben habilitar medios para el lavado y/o sanitización de manos para los repartidores, ya sean baños o expendedores de gel antibacterial. Antes de recibir un pedido para distribución, debe ser obligatorio el lavado o desinfección de manos de los repartidores.
El pedido preparado y sellado (con estampas adhesivas o grapas, por ejemplo), será depositado para su recolección en una zona exclusiva para ese uso, separada al menos dos metros del resto de áreas de trabajo del personal, y que será limpiada y desinfectada frecuentemente a lo largo del día.
Los dispositivos electrónicos utilizados para la toma de pedidos deben ser también desinfectados cada una hora al menos.
Se debe planificar las entregas de manera de evitar excesiva congestión de repartidores a la espera de pedidos, y limitar, si es necesario, la cantidad de nuevas órdenes que se reciben.
C) Al recoger el pedido
Los restaurantes deben demarcar claramente las distancias de seguridad establecidas tanto entre la zona de recogida y el primer repartidor, como entre repartidores en espera. En todos los casos, las distancias mínimas de separación deben ser de 1,5 metro. Para la demarcación se deben utilizar medios inequívocos, ya sean cintas adhesivas o pinturas en el suelo, vallas o cintas de seguridad, conos o cualquier otro elemento que cumpla correctamente con esta función. Se debe considerar un número de posiciones consistente con la cantidad de repartidores que concurren simultáneamente en las horas peak.
De ser necesario, el local deberá disponer personal para recordar estas medidas y ordenar la espera. En ningún caso se deben tolerar aglomeraciones.
Se recomienda la disposición visible de carteles informando estas reglas a los repartidores.
En el momento de la recogida del pedido, los repartidores deben guardar al menos un metro y medio de distancia de seguridad con el personal del restaurante. La entrega debe ser sin contacto.
Antes de guardar el pedido, el repartidor debe sanitizar el bolso de transporte y verificar que los alimentos están correctamente sellados.
La gestión de producción y entrega debe hacer lo posible para minimizar el tiempo de espera de los repartidores en el restaurante. En concreto, se recomienda a los restaurantes comenzar a preparar los pedidos tan pronto entren en programación, de manera de procurar que estén listos en el momento de llegada del repartidor.
Las plataformas de despacho colaborativo deben realizar controles aleatorios para verificar que sus repartidores asociados cumplan estas normas y que no existan puntos de espera en tiempos muertos en que se violen las normas de distanciamiento social.
D) Al hacer el delivery (entregar al cliente)
Los repartidores deben desinfectar sus elementos de reparto (bolsas, cajones, mochilas, cascos, guantes, etc.) luego de cada entrega y antes de comenzar y después de finalizar sus actividades. El casco, guantes y todos los equipos que utilice el repartidor, deben ser de uso exclusivo, no deben realizarse intercambios de elementos de reparto entre distintas personas.
Los vehículos de reparto deben ser desinfectados luego de cada entrega, específicamente en la zona en que se depositan los pedidos para su transporte, el volante y cualquier otra superficie que deba ser manipulada por el conductor durante el reparto.
Los repartidores deben lavar diariamente sus prendas de vestir utilizadas durante las actividades de reparto.
Todas las entregas deberán ser sin contacto en la medida de lo posible. Se deben requerir y observar las instrucciones sobre el lugar de entrega que haya dado el cliente.
Al momento de la entrega, el repartidor debe dejar el pedido en la entrada del domicilio.
El repartidor debe dar aviso al cliente del arribo del pedido mediante el timbre o el teléfono móvil.
En el momento de la entrega, el repartidor se asegurará de estar en todo momento a una distancia mínima de un metro y medio del usuario.
En caso de factores de riesgo entre los repartidores (Coronavirus positivos, personas cercanas diagnosticadas o con las que hubo contacto, presencia de síntomas de contagio), los conductores involucrados deberán ser suspendidos de sus funciones hasta la desaparición de dichos factores de riesgo.
Este 9 julio, de 9 a 12 horas, se realizará Fashion Online 2020, evento que busca dar a conocer las últimas tendencias, innovaciones, desafíos y nuevas tecnologías respecto al mercado de la moda y belleza en el canal online.
En esta ocasión debido al contexto actual este encuentro se efectuará de manera online y contará con destacados speakers del rubro. Ver aquí
La Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y el Centro de Transporte y Logística de la Universidad Andrés Bello tienen el agrado de invitarte al seminario online “El futuro de la logística en ecosistemas urbanos”, este martes 30 de junio, de 15 a 16:30 horas. Inscríbete aquí
Contaremos con la presencia de:
Dr. José Holguin-Veras director del Centro para Infraestructuras, Transporte y Medio Ambiente en el Rensselaer Polytechnic Institute (RPI) del Estado de Nueva Yorky, del Centro de Excelencia de la Fundación Volvo de Investigación y Educación para Sistemas Sostenibles de Carga Urbana.
Dr. Christofer Mejías fundador y director del MIT Food and Retail Operations Lab y de la Red MIT SCALE.
Dr. Andrés Bronfman director académico del Centro de Transporte y Logística de la Universidad Andrés Bello, investigador asociado del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres CIGIDEN.
George Lever, Gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago
Modera: Julio Villalobos, Director del Centro de Transporte y Logística de la Universidad Andrés Bello.
Análisis de la economía chilena ante la pandemia, desarrollado por la Gerencia de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago este 18 de junio de 2020.
Si quieres ver otros estudios del Comité de Comercio Electrónico y la Cámara de Comercio de Santiago, ingresa aquí.
La Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y la Mesa de Economía Digital de ICC tienen el agrado de invitarte al seminario online “Impuestos a los servicios digitales”, que se realizará el jueves 11 de junio, de 11:00 a 12:30 horas. Inscripción aquí
Considerando la importancia y novedad de este nuevo impuesto, la Comisión de Economía Digital de la International Chamber of Commerce (ICC), representada en Chile por la Cámara de Comercio de Santiago, organiza este encuentro con el fin de dar a conocer las principales disposiciones y características de este impuesto y sus implicancias, para lo cual se contará con la visión de destacados expertos en la materia.
Invitados
Tomás Kovacevic, abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, asesor de políticas tributarias del Ministerio de Hacienda.
Manuel José Garcés, abogado, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, socio del estudio Carey y Cía.
Yamileth Rodríguez, contadora y caster en Administración del Instituto Tecnológico de Monterrey, México y subdirectora de Impuestos Internacionales del Grupo Cinepolis.
George Lever, gerente de Estudios, Cámara de Comercio de Santiago.
«COVID-19: ciberseguridad y la fuerza de trabajo remoto», cómo las vulnerabilidades cibernéticas y las eficiencias operativas están cambiando la «próxima normalidad». Conoce el estudio de Deloitte acerca de las profundas transformaciones que está produciendo el COVID-19 en las estrategias en torno a las personas, los procesos y las tecnologías, y lo que significa ser una organización altamente resistente.
La Cámara de Comercio de Santiago (CCS), a través de su Comité de Comercio Electrónico (CCE), lanzó el 19 de mayo, este manual de «Cómo armar un comercio online», que nace de la necesidad de entregar un conjunto de definiciones y recomendaciones que sean útiles, para cualquier empresa que esté buscando desarrollar su canal online de manera exitosa.
En la presentación de este manual intervinieron Francisca Escobar, Javiera Soto, Cristian Tala, Allan Guiloff y George Lever.
Si quieres acceder a esta herramienta para armar tu comercio online ver aquí