Encuesta CCS: 23% de las empresas se declara en riesgo de tener que cerrar su negocio

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Resultados preliminares de encuesta CCS muestra que al 79% de las empresas les han disminuido sus ventas producto del Coronavirus. La PYME es la más afectada.

La compleja situación que enfrenta el país debido a la emergencia sanitaria está provocando un fuerte impacto en el sector productivo de la economía. Cerca del 80% de las empresas de la Región Metropolitana, de acuerdo a una encuesta realizada por la CCS, ha experimentado una caída en sus ventas desde la llegada de la crisis del Coronavirus en Chile.

Los resultados preliminares, recopilados por la CCS entre el 20 y el 24 de marzo a partir de las primeras 300 empresas que han respondido la encuesta, revelan un panorama extremadamente delicado para la economía en los próximos meses.

La caída en la demanda y las ventas ha sido más intensa en las pequeñas empresas, de las cuales un 80% reportan una disminución en estas variables críticas. Entre las grandes empresas, en tanto, la proporción es un poco menor, del 72%. En la mayoría del resto de los indicadores de impacto, sin embargo, las grandes empresas aparecen más afectadas en proporción que el resto.

En promedio, un 38% de las empresas han debido cerrar oficinas, un 32% enfrenta un encarecimiento de insumos y dificultades de abastecimiento, un 26% ha tenido problemas para importar productos, un 23% ha debido cerrar locales de venta y un 8% ha cerrado plantas productivas.

El comercio minorista ha sido el más afectado por la caída en ventas (un 83% de las empresas), así como por el cierre de locales (65%), mientras que las empresas industriales son las que presentan mayores dificultades de abastecimiento (el 65%) y encarecimiento de insumos (52%).

El 58% de los locales de venta de las empresas, en tanto, han debido ser cerrados, proporción que sube hasta el 69% de los locales del comercio minorista. En el caso de las empresas de servicios, en tanto, el 42% de los locales de atención han sido reportados como cerrados.

El impacto en las ventas ha sido gravísimo: en promedio, las empresas encuestadas informan una caída del 33% en sus ventas de los últimos días en relación a un día normal. En el caso del comercio minorista esta contracción sube hasta el 45% de menores ventas, situación que se agrava aún más para las actividades turísticas, con un 85% de caída.

Según tamaño de empresas, los impactos en ventas son de rangos similares, entre 31 y 33 por ciento.

Esta situación ha puesto en alerta al sector productivo, que ha ajustado su previsión de crecimiento para marzo hacia una caída del 25% en las ventas, comparado con marzo de 2019. Para este año, en tanto, las empresas prevén ahora una contracción del 14% en las ventas.

En el caso del comercio minorista, por ahora se espera una caída del 40% en las ventas de marzo y del 19% en el año. El comercio mayorista prevé un 40% y un 19%, respectivamente, mientras que la industria por ahora mantiene una proyección de crecimiento. El sector turístico es que anticipa las cifras más negativas: si bien la submuestra sectorial es demasiado pequeña como para sacar conclusiones, la tendencia de las respuestas habla de caídas superiores al 75% en marzo y del 55% para el año 2020.

Por tamaño de empresas, las más pequeñas aparecen más afectadas, con caídas previstas del 27% en marzo y del 14% para el año.

Respecto de las estrategias y acciones que han implementado las empresas frente a la emergencia, la más común es la de adoptar esquemas de teletrabajo con sus colaboradores. Así lo indica el 74% de las empresas, con una clara mayor intensidad en las de tamaño grande, donde el 90% ha adoptado esta modalidad. En el caso de las medianas, la proporción llega al 83%, mientras que en las pequeñas cae en forma importante al 65%, lo que se puede deber a los rubros y las condiciones en que operan estas empresas, y al nivel de tecnologías digitales que utilizan en sus procesos, así como la infraestructura de que disponen sus trabajadores en sus hogares. Esto representa un evidente foco de riesgo sanitario para este segmento de trabajadores, sobre el cual sería relevante que la política pública hiciera foco.

Respecto del resto de las medidas, más de la mitad de las empresas informan la suspensión de plan de inversiones, lo que afectará la capacidad de crecimiento para períodos posteriores, un 43% indica cierres de oficinas y/o locales, un 38% la cancelación de compras a proveedores, y un porcentaje similar indica que está desarrollando toda su operación de forma digital.

Asimismo, un 32% se encuentra negociando condiciones de pago a acreedores, mientras que un 20% se ha visto forzado a dejar de pagar a dichos acreedores y a despedir trabajadores, una de las facetas más dramáticas de la actual situación. A ello se suma el hecho de que un 18%, en tanto, informa que ha dejado de operar temporalmente, la mayoría de ellas pequeñas empresas.

Consultadas respecto de su situación de viabilidad, solo un 8% declara estar enfrentándolos, similar al porcentaje que ha incrementado su actividad debido al rubro en que opera (producción y distribución de alimentos y artículos de limpieza, equipamiento home office, servicios de seguridad, salud, medioambientales y de limpieza industrial, determinados servicios informáticos e industrias químicas, entre otros).

El 49% de las empresas, en tanto, indica que de agravarse la crisis podrían enfrentar problemas de viabilidad, el 20% ya enfrenta algunos problemas en esa línea y un preocupante 23% se declara en alto riesgo de tener que cerrar el negocio, situación más apremiante en el caso de comercio y turismo y en general en pequeñas empresas, donde casi un tercio se sitúa en esa condición.

Respecto de los mecanismos de apoyo que requieren las empresas, los temas relacionados a financiamiento son por lejos lo más mencionado: casi un tercio de las empresas indica que el acceso a financiamiento es el área más prioritaria en la actual coyuntura. Los usos más apremiantes de dichos recursos se relacionan con las necesidades de dotar de liquidez a las empresas, aportando capital de trabajo para la operación. En segundo lugar, con un 16%, se menciona la postergación de pagos de créditos e impuestos, también en la línea de mejorar su situación de liquidez. Le siguen medidas para de apoyo al pago de salarios (11%), apoyo en la gestión comercial, mejoría de las condiciones crediticias y el pronto pago de clientes del Estado, anunciado hace unos días por el Ministerio de Hacienda.

FICHA TÉCNICA ENCUESTA

Tamaño muestral: 301 empresas de todos los tamaños y sectores económicos de la Región Metropolitana Margen de error: 5,6% para un intervalo de confianza del 95%