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Presidenta de la CCS presentó postura del gremio sobre Proyecto de Ley de cierre anticipado del Comercio ante la Comisión del Trabajo del Senado

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María Teresa Vial destacó la preocupación del gremio por los proyectos de Ley que apuntan a reducir el horario de funcionamiento de los comercios, aunque afirma que es “necesario un debate más profundo y detallado del mismo para evitar externalidades negativas no deseadas que terminan afectando a los mismos trabajadores que se pretenden resguardar”.

La presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) María Teresa Vial, expuso ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado la postura del gremio sobre el proyecto de ley relativo al cierre de los establecimientos de comercio y al descanso de los trabajadores del sector, oportunidad en la que además expusieron los representantes de la Asociación Gremial de Marcas del Retail (MDR) y la Confederación Nacional del Comercio Detallista y Turismo de Chile.

En su intervención, la presidenta de la CCS destacó la preocupación del gremio por los proyectos de Ley que apuntan a reducir el horario de funcionamiento de los establecimientos comerciales, ya que si bien se valora y comparte la preocupación del legislador para con los colaboradores y colaboradoras de nuestro sector “creemos necesario un debate más profundo y detallado del mismo para evitar externalidades negativas no deseadas que terminan afectando a los mismos trabajadores y trabajadoras que se pretenden resguardar”. 

Según argumentó María Teresa Vial “no es apropiado imponer de forma centralizada un solo horario de cierre a un sector que está en un proceso de transformación y de adaptación a nuevos hábitos y necesidades de los consumidores, atendiendo a múltiples factores que los proyectos en cuestión no recogen”

Explicó que, en primer lugar, hay una realidad regional muy importante, ya que los flujos de público en las mañanas en las ciudades de la zona sur del país es 30% superior a lo que ocurre, por ejemplo, en Arica o Iquique. En la zona norte, en tanto, el 35% de las ventas ocurren en la tarde. 

Agregó que, por otro lado, los hábitos de consumo no son iguales entre invierno y verano, ya que ciudades como La Serena o Villarrica tienen una actividad radicalmente diferente respecto de la estación del año en que se encuentren. 

“Es importante cuidar y velar por nuestros trabajadores, pero un cierre anticipado significa la eliminación de turnos completos, la reducción de ingresos variables por menores ventanas comerciales y, por cierto, la pérdida de una flexibilidad que históricamente ha permitido el trabajo temporal a estudiantes y mujeres que buscan complementar renta”. 

La dirigente gremial agregó que existe también el riesgo de que la legislación sea una limitante a la transformación y desarrollo de centros comerciales que requieren adecuarse a las necesidades de la comunidad aportando valor a los territorios donde se emplazan. 

Asimismo, agregó que hoy en día son más de seis millones las personas que trabajan en jornadas que les impiden hacer sus compras antes de las 19:00 horas por lo que “forzar el cierre anticipado del comercio los deja a todos ellos sin posibilidad de hacer sus compras durante la semana, provocando una alta congestión los fines de semana y quitándoles tiempo de esparcimiento familiar”.

Finalmente, señaló que “en momentos como los que estamos viviendo, donde los efectos de la pandemia provocaron la pérdida de más de 500 mil puestos de trabajo solo en nuestro sector y con especial dureza en el caso de las mujeres, debemos enfocarnos en cuidar los resultados de la enorme capacidad de adaptación de nuestra industria a fin de promover más y mejores empleos que permitan seguir robusteciendo un sector que ha sido y seguirá siendo un motor para el país”.