El escenario de incertidumbre que ha marcado el contexto económico desde fines de febrero se ha traducido, entre otras cosas, en un nuevo embate sobre los costos operacionales de las empresas y del sector productivo en general, afectando en distintos grados de intensidad a los consumidores y a los distintos sectores económicos del país.
Debido a ello, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) condujo, durante las dos primeras semanas de abril, una encuesta entre sus asociados para evaluar cualitativamente los posibles impactos del alza del precio de los combustibles en sus procesos operacionales, y también conocer sus impresiones respecto de las medidas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a este escenario internacional adverso.
Los resultados obtenidos en una muestra de 147 empresas socias llaman a la preocupación: 2 de cada 3 empresas consideran que el impacto en sus costos operacionales será alto o muy alto, proporción que, en el caso del comercio, que es un sector más intensivo en el transporte de productos, sube a casi un 80% de las firmas.

Lo anterior se ve reflejado con claridad en los impactos esperados sobre las áreas operaciones: en el caso del comercio, se han visto más afectados el transporte internacional de mercancías (51%), el traslado de los productos desde los centros de distribución a los puntos de venta y el reparto de última milla a los clientes finales (ambos mencionados por el 41% de las empresas del rubro).

Para el total de las empresas, sin embargo, el mayor impacto se espera en los costos de traslado de sus trabajadores (38%), seguido por las áreas operacionales que involucran transporte de mercancías, todas con porcentajes de mención en torno a un 25%.
Más del 70% de las empresas, en tanto, traspasará al menos una parte de los mayores costos a precios finales, porcentaje que llega al 76% en el caso del sector comercio. La mayor parte de ellas planea hacer un traspaso parcial (42% de la muestra total; 49% del comercio), mientras que cerca de un 30% de las firmas indica que deberá traspasar completamente a precios el alza de costos de transporte.

En el otro extremo, un 29% de la muestra (y 24% del comercio), no tienen contemplado por ahora elevar sus precios, por lo que de momento absorberán totalmente los mayores costos a través de menores márgenes o de estrategias que les permitan generar ahorros operaciones por otras vías.
En efecto, en torno a un 25% de las empresas ya está implementando cambios operacionales para hacer frente a esta contingencia, mientras que casi la mitad del comercio planea hacerlo en el cortísimo plazo o en los próximos meses. En este ámbito, es el comercio el que muestra mayor urgencia a la acción, con un 75% de sus empresas actuando tempranamente sobre sus modelos operaciones o desarrollando planes para hacerlo, mientras que en el total de las empresas casi un 40% declara no estar evaluándolo aún.

El principal riesgo que avizoran las firmas amenaza la rentabilidad del negocio (indicado por 8 de cada 10 empresas, pero que en el caso del comercio sube hasta el 94% de las respuestas).
Un preocupante 27% del total de entrevistados y 24% del comercio, en tanto, percibe el riesgo de que las recientes alzas de costos afecten el empleo.
Respecto de la estrategia de políticas públicas para hacer frente al incremento en los precios internacionales de combustibles, una contundente mayoría del 67% para el total de la muestra y de casi el 80% del comercio opina que la medida más adecuada sería fortalecer el actual mecanismo de estabilización de precios, MEPCO. A gran distancia (por debajo del 40% de menciones), se ubican los subsidios focalizados, ya sea sobre el transporte o sobre el costo de determinados combustibles.
Dada la opción asumida por el Gobierno de aplicar un traspaso generalizado de las alzas de costos a precios finales, solo el 12% de la muestra y el 8% del comercio considera que las medidas paliativas que acompañaron estos anuncios resultan suficientes. Más de la mitad, en cambio, las califica como insuficientes.








































