SEÑOR DIRECTOR:
El cierre del año 2025, marcado por las recientes elecciones, genera un nuevo escenario político, en un contexto en que el comercio y las empresas formales enfrentan una creciente sobrecarga regulatoria que ha tensionado su operación, la inversión, el empleo y la capacidad de cumplimiento, particularmente en las pymes.
Se acumularon un número significativo de proyectos de ley, reglamentos y resoluciones administrativas que, aun persiguiendo objetivos legítimos, se han tramitado muchas veces sin suficiente coordinación ni evaluación de impacto. ¿El resultado? Mayor desempleo, duplicidad de exigencias y aumento sostenido de los costos de cumplimiento para las empresas.
El nuevo ciclo político, con un Ejecutivo electo y una nueva configuración del Congreso, abre una oportunidad clave para revisar el enfoque regulatorio y avanzar hacia reglas más claras, coherentes y factibles. Se necesitan políticas públicas que resguarden los derechos e intereses de quienes tienen el privilegio de contar con un empleo formal y de quienes buscan oportunidades, promoviendo el emprendimiento, la inversión, el desarrollo económico y social.
Regular mejor no es regular más. Hoy, regular mejor supone perfeccionar normativas obsoletas, corregir distorsiones y remover regulaciones que entrampan el crecimiento económico, proceso que debe sustentarse en evidencia, diálogo técnico y un sentido de realidad económica.
Chile requiere reglas adecuadas para volver a crecer. Ese es el desafío del próximo ciclo político: superar la trampa regulatoria actual y avanzar hacia un marco normativo moderno y responsable, con el sector privado dinámico, comprometido y concentrado en lo esencial: invertir, innovar y generar más y mejores oportunidades.
María Teresa Vial
Presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago



































