El Índice de Riesgo Empresarial (IRE) que elabora RedNegocios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) mostró un deterioro respecto del año pasado, al promediar en enero-junio de este año 7,63 puntos, es decir0,2 puntos por sobre el promedio del 2025. El nivel promedio de este año supera en 2,3 puntos al observado en el 2021, año en que se dio comienzo al indicador. Lo que significa que al primer semestre de este año en el 7,6% de las empresas de la muestra se observa algún grado (entre 0 y 100) de deficiencia en el cumplimiento de compromisos laborales y/o financiero.
En el período enero-junio, el Índice mantiene el patrón observado durante el año, donde el componente de financiero o morosidad sigue siendo el principal factor de riesgo. Es así como, el indicador de morosidad se ubicó en 10,12 puntos en enero-junio, mostrando un alza de 0,6 puntos respecto del año pasado y 2,8 puntos desde que se inició la medición del indicador. En tanto el componente laboral mejoró levemente respecto del2025 al bajar 0,2 puntos y supera en 1,8 puntos al nivel del 2021.
Al desagregar el indicador de riesgo por tamaño de empresa en el período enero-junio 2026, se observan comportamientos heterogéneos respecto del 2025. Las grandes empresas mostraron un deterioro, al mostrar un alza de 0,5 puntos y ubicar al indicador en 8,71 puntos. Por su parte, en las empresas PYMEs se observó un alza de 0,2 puntos, con un nivel de 7,52 puntos. Mientras que, el segmento de las empresas Micro registraron una mejora al caer 0,5 puntos y un índice de 6,14 puntos.
En el plano internacional, el contexto global continúa mostrando una evolución mixta y en las últimas semanas se ha observado un renovado deterioro en algunas variables clave. En particular, el petróleo crudo revirtió su tendencia y se ubicó en torno a los 85-91 dólares por barril hacia mediados de julio, en un contexto marcado por la ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y la reanudación de los intercambios militares directos, que han vuelto a situar al estrecho de Ormuz como principal foco de tensión.La reinstauración del bloqueo naval estadounidense en las cercanías del estrecho y la fuerte caída en el tránsito de buques han intensificado las presiones sobre la oferta energética global, lo que a su vez impactó el mercado cambiario local al hacer subir el dólar por sobre los $930. En consecuencia, se mantiene un contexto económico internacional frágil y de alta incertidumbre que afecta directamente al entorno empresarial interno.



Índice de riesgo empresarial por componentes
Al desagregar el indicador de riesgo empresarial por componentes, destacó el deterioro del indicador financiero o morosidad alcanzando un nivel de 10,12 puntos, lo que representó un alza respecto del 2025 de0,6 puntos. El deterioro de este indicador se explicó en gran medida por el aumento en la morosidad comercial, al aumentar 1,3 puntos. En tanto, el componente de protestos se mantuvo respecto del año pasado.
En perspectiva histórica, el promedio enero-junio del indicador de morosidad se sitúa 2,8 puntos por sobre el nivel observado en 2021, lo que refleja un deterioro acumulado en el comportamiento de pagos, pues se ha mantenido por sobre el promedio histórico.
A su vez, el indicador laboral promedió 5,14 puntos en enero-junio de 2026, con una leve mejora respecto del2025 al registrar una disminución de 0,2 puntos. Si bien el nivel del indicador muestra una tendencia a la baja, continúa ubicándose 1,8 puntos por sobre el promedio de 2021, reflejando presiones persistentes asociadas al cumplimiento de obligaciones laborales, en un contexto de mayores costos y exigencias regulatorias, particularmente relevantes para sectores intensivos en mano de obra y empresas de menor tamaño.
Índice de riesgo empresarial por sectores
A nivel sectorial, los datos disponibles para el período enero-junio 2026 muestran un comportamiento heterogéneo entre los rubros analizados. En este período se debe destacar que, de los 12 sectores considerados en el Índice, 5 mostraron mejoras respecto del promedio de 2025, uno se mantuvo prácticamente sin variación, y 6 registraron deterioro.
Los sectores que mostraron mejoras en el riesgo respecto del año pasado, fueron Industria Eléctrica (-1,6puntos), Educación, Capacitación y Cultura (-1,0 puntos), Tecnología, Computación y Telecomunicaciones(-0,6 puntos), Salud y Seguridad (-0,5 puntos) y Servicios Empresariales y Financieros (-0,4 puntos). Por su parte, Industria Química – Minería – Rec. Naturales se mantuvo prácticamente estable respecto del año previo (-0,1 puntos).
En contraste, los sectores que mostraron un comportamiento desfavorable, al registrar alzas en su nivel deriesgo respecto del promedio 2025, fueron Construcción (+0,4 puntos), Medio Ambiente (+0,8 puntos),Transportes, Logística y Comercio Exterior (+1,3 puntos), Comercio, Restaurantes y Hoteles (+1,3 puntos),Operación Industrial (+1,6 puntos) y Publicidad, Marketing y Medios (+2,7 puntos), siendo este último elsector con el mayor deterioro relativo del período.
Al margen de las variaciones, los sectores en que se observa mayor nivel de riesgo absoluto en enero-junio2026 fueron Transportes, Logística y Comercio Exterior (11,26 puntos), Operación Industrial (9,87 puntos) y Publicidad, Marketing y Medios (9,33 puntos), seguidos por Comercio, Restaurantes y Hoteles (9,08 puntos) y Construcción (8,38 puntos), todos por sobre el promedio total del Índice (7,63 puntos). Estos sectores con mayor riesgo absoluto se caracterizan por requerir una alta intensidad tanto de capital como de mano de obra, presentan una mayor sensibilidad a las condiciones del ciclo económico y a las presiones de costos —especialmente aquellas de origen laboral—, lo que ha contribuido a mantener niveles de riesgo elevados en este período de 2026.
En el extremo opuesto, los sectores que mostraron menor nivel de riesgo fueron Educación, Capacitación y Cultura (4,97 puntos), Tecnología, Computación y Telecomunicaciones (5,34 puntos) y Servicios Empresariales y Financieros (5,52 puntos).
En conjunto, los resultados sectoriales confirman que el aumento del riesgo empresarial continúa concentrándose en actividades intensivas en capital y mano de obra, donde las presiones de costos y un entorno económico menos dinámico han incidido de manera relevante en su desempeño. Si bien algunos sectores muestran señales de ajuste o mejora, el balance agregado se mantiene desafiante, con niveles de riesgo con tendencia al alza. En este contexto, la tramitación del proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social —cuya aprobación se encuentra en sus trámite finales— introduce un factor que podría moderar estas presiones en el margen, condicionado a que sus instrumentos de apoyo a la inversión y el empleo efectivamente dinamicen la actividad. No obstante, su efectividad dependerá tanto de la aprobación final de la iniciativa, como de la oportunidad y prontitud de su implementación.

Conclusiones
En el periodo enero-junio de 2026, el Índice de Riesgo Empresarial se ubicó en 7,63 puntos, situándose 0,2puntos por sobre el nivel del año pasado y 2,3 puntos por sobre el nivel del 2021. Lo que significa que en el7,6% de las empresas de la muestra se observa algún grado (entre 0 y 100) de deficiencia en elcumplimiento de compromisos laborales y/o financiero.
Este resultado da cuenta de un entorno aún desafiante para las empresas, con condiciones financieras exigentes en un contexto donde el crecimiento ha mostrado una contracción de 0,2% en los primeros seis meses del año.
El principal factor de riesgo sigue siendo el componente de morosidad, cuyo promedio enero-junio (10,12puntos) se mantiene en niveles elevados, 0,6 puntos por sobre el promedio de 2025, y supera en 2,8 puntos al observado en 2021. En contraste, el componente laboral mostró una leve mejora en igual período (5,14puntos, -0,2 puntos respecto del 2025), aunque se mantiene 1,8 puntos por sobre el nivel de 2021, año de inicio del indicador.
El contexto internacional continúa siendo un factor de incertidumbre, con un renovado deterioro en variables clave como el precio del petróleo, con precios que han tendido al alza en el último mes debido a tensiones geopolíticas en Medio Oriente, y el tipo de cambio, con el dólar superando los $930. Estos factores externos se han trasladado al mercado local, manteniendo un panorama frágil y afectado por la incertidumbre geopolítica y financiera.
Finalmente, si bien las recientes iniciativas orientadas a fomentar el empleo y la inversión podrían contribuir a aliviar parcialmente estas presiones, el escenario para el segundo semestre de 2026 sigue requiriendo cautela. La evolución del riesgo empresarial dependerá tanto de la consolidación de condiciones financieras más favorables como de la efectividad de las medidas implementadas para dinamizar la actividad económica.





































